por maty
Juan Pedro Quiñonero ha publicado el índice, en PDF, de su gran obra De la inexistencia de España. Para mí, con tres capítulos leídos, una de las obras más importantes publicadas en España, que será referenciada una y otra vez en el futuro.
En los tiempos que corren, su lectura es muy actual. La editorial tecnos debiera replantearse su vuelta a las librerías. En 1998 (justo cien años después del Desastre español del 98 y la Generación del 98, no confundir con el otro movimiento de la época: Regeneracionismo) internet apenas tenía importancia en España.
Hoy sí, por lo que espero que la red bitacoril contribuya a focalizar el interés en tan magna obra.
Magna por su contenido y magna por la prosa de Juan Pedro. La lectura más importante y mejor de mi vida. Y no exagero un ápice (quienes me han leído estos años saben que soy exigente, inconformista y que siempre defiendo la búsqueda de la excelencia). Y sólo he leído detenidamente los 3 primeros capítulos -el libro lo he hojeado. Lo vuelvo a repetir, llegará un día en el que le será otorgado, entre otros, el Nacional de Literatura. En cuanto lo termine, reseña prolija. Lo dicho, echad un vistazo al índice.
Miércoles, 10 Mayo 2006 00:45
El lunes a la tarde hice una escapada a la Biblioteca Pública de Tarragona, antiguamente conocida como Casa de la Cultura. Tuve que renovar mi viejo carné (era el segundo ya), ahora sin foto. Pasando de un número inferior al 20.000 a uno camino del 110.000.
Me sorprendió encontrarme con un guardia de seguridad en la puerta. ¿Hacia dónde va nuestra sociedad cuando la inseguridad ya es presente incluso en los templos del saber? Aluciné y me entristecí. Entré a la búsqueda de una antigua grabación de la que me desprendí hace casi 10 años. Allá en el lejano 97/98 se la regalé a Jordi Fàbregas (uno de los pioneros de la música en catalán), a quien fui a escuchar en un concierto del extinto y mítico grupo de música tradicional catalana Primera Nota en Altafulla, creo. Después del concierto estuve con los músicos, bonita velada. También estaba mi otro amigo de
l'Artesà: Quim Soler (el batería).
Jordi me regaló un CD de Primera Nota, así que obté por corresponder el gesto con una grabación imprescindible del siglo XX.
Sing a long (cantando un largo)
Es un directo (2CDs) de 1980 grabado para el Museo Smithsonian, en un teatro de Massachussets, del padre de la música tradicional estadounidense: Pete Seeger. Ahora que "el primaveras" saca un disco homenaje, al viejo estilo de grabación: en tres días y en pocas pistas, con canciones que él recuperó, era llegado el momento, a su vez, de recuperarlo. Así que, vecinos tarraconenses que me leáis, sabed que estará en mis manos estos siete días de préstamo con el consiguiente copiado de seguridad. Mi tesoro...
Aprovechando la visita, decidí buscar a Quiño en la base de datos. Sólo aparecía "De la inexistencia de España". Decepción, ya contaba no encontrar a "Retrato del artista en el destierro" del 2004, mas no esa soledad. Desconocedor del funcionamiento de la biblioteca, no dudé en ir preguntando a diferentes responsables con los que me encontré.
Busqué a Paul Auster, multitud de libros, la mayoría en préstamo. Todavía recuerdo cuando nadie lo leía en España. Terenci Moix, ¡46 títulos! Me quedé bloqueado, dejé el ordenador y decidí pasear para poder manosear los libros.
Me agencié los siguientes libros:
- De la inexistencia de España, de Juan Pedro Quiñonero
- El sueño de Alejandría, de Terenci Moix ("continuación" de No digas que fue un sueño)
- Primera memoria, de Ana María Matute
- Rey Jesús, de Robert Graves (autor de Yo Claudio)
Además de los dos CDs mencionados, un disco recopilación de mi también querida cantante brasileña María Bethania: "Aquarela do Brasil" - 16 grandes éxitos (que todavía no he escuchado, rectifico, ahora acompaña al ruido del tecleo mecánico). Directamente pongo el tema 8, "Sonho meu", una maravilla. Hummm... Dueto con Gal Costa. Por ahí tengo una grabación en solitario que me agrada mucho más. La calidad del sonido no es de lo mejor. Muchas grabaciones de los años 70, de ahí el sonido. Pra dizer adeus...
Pete Seeger me ha acompañado hoy. Todo un acierto su recuperación. Os lo recomiendo expresamente, no debiera faltar en discoteca alguna que se precie. Algunos tenían que haberme visto tarareando su improvisación en francés de l'Internationale, una maravilla, oiga. Y así otras. Me acordaba de todas ellas, de las historias que hay detrás. Interesantísima vida la de este músico y activista político de extrema izquierda norteamericano.
Mas tanto da, lo que realmente me importa es el fruto de su quehacer musical. Repito, imprescindible.
Anabel
Recuerdo viejas frustraciones cuando de niño/adolescente no encontraba a determinados autores. Más de una vez solicité que comprasen los libros, así que, ni corto ni perezoso fui preguntando hasta entablar diálogo con la responsable de compras, a la que martilleé con mis comentarios entusiastas sobre la prosa de Juan Pedro Quiñonero, tal como se expresa a menudo en sus crónicas periodísticas, que transpiran un amor por la lengua innegable, que si Pla que si... También ella se sorprendió, le resultaba conocido el nombre del escritor. Buscando, buscando, apareció la reseña -no pública- de "Memorial de un fracaso", de 1974, libro descatalogado y que decidió, llegada la ocasión, restringir el acceso público a él.
Anabel me atendió muy amablemente, solícitamente, así como el resto del personal biliotecario, la mayoría bastante joven. No ví a ninguno de los antiguos trabajadores, una pena. Con algunos había entablado una cierta relación muchos años atrás. La jubilación, es de suponer.
Desde el mismo momento en que crucé la entrada, me emocioné. Me sorprendí de ello, tal vez fuese como ese sentimiento que nos embarga al volver a un lugar de veraneo de la infancia, no sé. Guardo cariño a esa institución, en la que tanto aprendí y conocí. Si hubiese comprado todo lo que leí de jovencito... A veces no valoramos suficientemente las bibliotecas públicas. Mi madre debió alegrarse, pues ya entonces comencé a sufrir graves problemas para ir guardando los libros que sí compraba, muchos de ellos aparcados después en cajas de cartón en la casa familiar, ante la falta de espacio. De vez en cuando subo al desván y hurgo. El otro día buscaba un viejo libro de Pla mas no lo encontré, pero seguro que estaba.
Es un sacrilegio, lo sé, pero la vida son opciones y decisiones... compartidas.
Despedida
A la espera de la llegada del libro encargado (de una editorial mallorquina pequeñita), dedicaré estos días a la lectura placentera en vez de a la red. Sólo iré actualizando las referencias económicas, mas no el resto. De los 154 sumarios de días atrás he pasado a 73 imprescindibles, pero reduciré mucho más su número para no caer en la tentación.
Estoy pensando seriamente en abandonar la red, anotando mínimamente y sólo sobre el software al que estoy dando soporte. La red española cada vez me aburre más, no me aporta, no me enriquece. Siento que es un lastre, que me resta tiempo y energías para otras actividades más placenteras y enriquecedoras. Aprovechando la sabiduría de Quiño, me gustaría suplir mis lagunas en literatura contemporánea. Nunca es tarde para aprender, conocer, saber. Nunca, sólo cuando se es cadáver.
Addenda
Rosa dos ventos. Ayer disfruté, como un niño que entra en un cuarto lleno de juguetes nuevos. Tarde primaveral espléndida y, afortunadamente, Tarragona es una ciudad vivible para las personas, sin los agobios de las grandes urbes que tanto estresan a sus habitantes. Mas no tiene su vida cultural, ni mucho menos la parisina, cachis.
Explode coraçao, suena esa maravillosa canción. Cierro los ojos y... sueño con aquel amor.