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por maty
GUERRACIVILISMO
Estos meses estamos viviendo una etapa de profunda crispación en la sociedad española,
alentada por los sectores contrarios a la política del gobierno del Partido Popular. Todo vale, sea el
PRESTIGE o a la GUERRA CONTRA IRAQ (porque estamos en guerra, lo que será evidente con la llegada
de los barcos a la zona y su submisión al mando aliado).
El PSOE, IU y los partidos nacionalistas han aprovechado la indignación de gran parte de
la ciudadanía para intentar sacar réditos electorales, ensuciando a los que se manifiestan por motivos
más loables, compartamos o no.
Las asociaciones, sindicatos, partidos, ... que convocan las manifestaciones han de
responsabilizarse por los daños que se provoquen, al haberlas convocado. Han de contar con un efectivo sistema de
orden, coordinado con el de la policía, la cual ha de estar al servicio de los ciudadanos, protegiendo su derecho
a la libertad de expresión, pero también el orden público.
Está muy claro que los Delegados de Gobierno han de coordinarse con los
convocantes, para garantizar el orden público, impidiendo que los radicales se aprovechen de la
movilización ciudadano para generar desorden, destrozos y robos.
No pueden tolerarse ya las manifestaciones convocadas ilegalmente y que cortan el tráfico de
forma indiscriminada y son fuente de abusos. Si la convocatoria es ilegal, al menos se ha de procurar no alterar en
demasía la vida ciudadana, procurando evitar la violencia física y verbal.
ESPAÑA está en GUERRA, sin eufemismos. Este gobierno cuenta con mayoría
absoluta en Las Cortes, mas ha evitado su DECLARACION, siguiendo la COSTUMBRE instaurada por el
PSOE, no respetando ambos los preceptos constitucionales.
IZQUIERDA UNIDA se está destacando por su violencia verbal y manipulación,
favoreciendo la agresividad. El PSOE también ha participado de ello, así como el PP ha dado
público respaldo a AZNAR. A estas alturas, quienes discrepen en sus partidos, han de manifestarse
públicamente, y no de forma privada, por miedo a las represalias de la dirección.
La JUNTA DE ANDALUCIA ha prohibido una manifestación a favor de la guerra. ¿Esa es la libertad de expresión que defienden los socialistas, que
tanto presumen de demócatas? ¿Habrá voces internas que lo denuncien o sucederá lo mismo que con los populares?
O la ciudadanía es consciente de sus derechos y responsabilidades, o estamos aviados, si hemos de confiar en los partidos
políticos que nos gobiernan. Ni unos ni otros tienen organizaciones internas muy democráticas. Ambos coinciden en seguir con las listas electorales cerradas. Que no nos vendan la
moto. Otro tanto con los nacionalistas e izquierda unida -con sus depuraciones-.
En CATALUNYA, ámbito donde vivo y que conozco, los nacionalistas radicales y los
antisistema son los autores de los alborotos. Sí, son los autores, pero los primeros se han alimentado de
la presión que están ejerciendo los partidos nacionalistas "moderados" durante años, a
través de los medios públicos que controlan. La universidad catalana está completamente politizada,
dominada por los nacionalistas e independentistas, quienes no respetan la discrepancia en su ámbito por propia
voluntad (sentencias judiciales, como la habida en la Rovira i Virgili de Tarragona).
Se está perdiendo el "seny català", dividiéndose la sociedad catalana.
Todavía se está a tiempo de rectificar, mas me temo que sólo será una rectificación
coyuntural.
Penosamente los catalanes van perdiendo su capacidad de autocrítica (esto lo escribe
un catalán, lo que molestará a tantos nacionalistas, que viven del victimismo; seguro que seré
considerado "un mal catalán", suerte que no hemos de mirar debajo del vehículo, como sucede en el País
Vasco).
El nacionalismo, que todo lo embarga, nos está empobreciendo
como sociedad, cultura y país / región / comunidad -tanto da el término-.
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