INTERNET, LA NUEVA FRONTERA DE LAS LIBERTADES
por maty
"Celebramos" un año desde la entrada en
vigor de la oprobiosa ley "mordaza" española LSSICE. Un año denso, incierto, con la
"guillotina" sobre nuestras webs, foros, comunidades, ...
Una ley intencionadamente
ambigua en demasiados puntos, sin reglamento que la desarrolle.
POR QUÉ ...
Porque el poder quiere dejar las puertas abiertas a posibles
interpretaciones más restrictivas en el futuro. Cuando me refiero al poder, no me refiero al gobierno central / de
la nación / del estado / de ESPAÑA, no. Los gobiernos cada vez
tienen menos margen de actuación independiente, no sólo por su transferencia de competencias a las
autonomías y a la UNION EUROPEA, sino porque defienden los intereses de los
grandes poderes económicos y mediáticos que les dan el soporte económico y propagandístico para
alcanzar el poder, autonómico o nacional (sea el PP, PSOE y sus distintas
"cabezas", CiU, PNV, ... ).
Pues porque les conviene, como a la
SGAE el canon, o a los monopolios de software las patentes.
Incapaces de adaptarse a los nuevos tiempos, ven como las pérdidas económicas se incrementan año tras año, por la pérdida
de lectores y televidentes (no así la radio) y la disminución del pastel
publicitario global, como el número de "competidores".
Están aterrados ante las
nuevas alternativas, de bajo coste que ofrece la RED.
Tras la flamarada inicial, la campaña de protesta se ha diluido, ante
la no aplicación efectiva de la ley. Año pre-electoral, poco propicio para su aplicación, por mor
de una pérdida posible de votos.
La constancia no es una virtud muy hispana: los españoles
tienen una memoria frágil, son impulsivos, inconstantes. Protesta, jalea, denigra, mas la sociedad
española es incapaz de organizarse, de generar propuestas, tan propensa a hacer cada uno "la guerra" por su
cuenta. Sólo unos pocos están concienciados y se movilizan, una minúscula minoría concienciada, el
resto se apunta temporalmente a las movidas, porque es lo que se lleva, queda bien, ... Unos pocos, que cada vez son
más.
ROSEBUD MEDIATICO
La connivencia, concomitancia e imbricación de los
medios tradicionales con el poder financiero y empresarial inhabilitan para la denuncia de los
desmanes. La concentración de los medios privados (PRISA, PLANETA, VOCENTO
-Gupo Correo-, RECOLETOS y ZETA) y públicos, su sometimiento a intereses bastardos, han
restringido las opciones informativas de los ciudadanos.
El periodismo de investigación brilla por su ausencia, salvo honrosas excepciones. Casi siempre se basan
en filtraciones interesadas, utilizadas como arma política contra el contrario. Informaciones tendenciosas,
recortadas, manipuladas, han minimizado la credibilidad.
Hasta la aparición de la WWW, tenían el monopolio de la información y de la creación de opinión, factores clave en los sistemas democráticos
occidentales. El status quo favorecía a medios y políticos, tan medrosos ante lo nuevo, lo ignoto, la
libertad.
La RED es libertad y diversidad, además de
comunicación.
Muchas webs florecieron y marchitaron, en especial las que buscaban sólo el beneficio económico o el
protagonismo personal. Las webs independientes, abiertas, sin publicidad, han ido consolidándose. Con los
nuevos métodos de edición compartida, se ha facilitado la participación colectiva y el sentimiento de
pertenencia a una comunidad.
El futuro de la información pasa por las bitácoras / blogs y
comunidades. Ante un mundo cada vez más complejo, los periodistas son superados por profesionales,
especialistas en un determinado ámbito, que deciden publicar directamente, sin intermediarios, en webs
personales o compartidas, ofreciendo una información más jugosa, sin restricciones ni autocensura. Webs
tenidas en cuenta por los inversores, que confían más en la RED que en los periódicos
salmón para informarse, conscientes de su mediatización.
La gratuidad de los periodicos gratuitos está
perjudicando a los de pago, que han optado por reducir costes una y otra vez, a costa de una bajada de la calidad de
sus contenidos. Otro tanto está sucediendo en el mundo virtual, de ahí su miedo, incapaces de afrontar la
nueva frontera de las libertades informativas.
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